Es un pueblo de navegantes fluviales que se ha establecido en diferentes margenes de los ríos tributarios del Orinoco. Ocupan actualmente un territorio de cerca de 30.000 km² en los estados Bolívar y Amazonas de Venezuela y el norte de Brasil; principalmente el alto Caura, ríos Erebato y Nichare; el alto Ventuari y ríos Parú y Cuminá. Este territorio incluye el Parque Nacional Jaua-Sarisariñama. Actualmente se estima su población entre 5.000 y 10.000 habitantes, 6.523 personas en el censo de comunidades indígenas del 2001.1
El patrón de asentamiento característico yekuana es ribereño y disperso. Prefieren la selva a la sabana para establecer sus comunidades y conucos. La palabra yekuana simboliza el origen común del grupo: sus ancestros de acuerdo a la tradición emergieron del Yekuana Joao, cerro ubicado en las llanuras adyacentes al alto río Cuntinamo.2
Organización:


Realizando una curiara.
Poseen una economía mixta basada en la horticultura, la caza, la recolección y la pesca. Las mujeres se dedican mayormente a las labores del agrícolas en el conuco, contando sólo la presencia masculina para la quema y el limpiado del mismo. Es conocida su experiencia como navegantes y comerciantes a través de la red fluvial de los estados que habitan. Sus curiaras y canaletes tienen mucha demanda por esas regiones. También se destacan en el campo artesanal, teniendo sus productos alta demanda tanto en el mercado nacional como internacional.2
Tradiciones:

«El hombre y la mujer soñaban que Dios estaba soñando con ellos. Dios estaba soñando con ellos mientras cantaba y tocaba maracas, escondido tras el humo del tabaco y sintiéndose feliz, pero al mismo tiempo sintiendo algunas dudas. Los maquiritare sabían que cuando Dios sueña con comida, produce y da comida. Si Dios sueña con la vida, produce fertilidad. El hombre y la mujer soñaban que en el sueño de Dios un huevo enorme y brillante aparecía. Dentro del huevo danzaban, cantaban y festejaban porque deseaban nacer prontamente. Soñaban que en el sueño de Dios la felicidad era más fuerte que las dudas que Dios podría sentir y mientras soñaba, los creaba y cantando decía:
"Al romper este huevo nacerá un hombre y nacerá una mujer. Y juntos vivirán y morirán. Pero nuevamente nacerán y nuevamente volverán a nacer y nuevamente lo harán. Y nunca dejaran de nacer, porque la muerte no existe".
"Y juntos vivirán y morirán. Pero nuevamente nacerán y nuevamente volverán a nacer y nuevamente lo harán".»
El diluvio:

En la película animada Dream Tales, publicada por Acorn Media Publishing se presenta entre otros, el mito de la creación según las tradiciones Yekuanas.
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